Gino no ha podido superar las graves enfermedades que traía de su abandono, y hoy ha descansado por fin. Después de casi cuatro semanas de esforzarnos por devolverle la salud, su cuerpo no ha resistido.
Ahora sólo nos queda alegrarnos de que el pobre Gino haya muerto rodeado de cariño y atenciones, igual que ha vivido estas últimas semanas de su vida. Al menos ha conocido el lado bueno del ser humano, y no sólo el de los maltratadores, a los que desde aquí maldecimos. Este perrito merecia mucho más de lo que tuvo.
¡Pobre Gino! Nos alegramos de haberlo
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Nuestro pequeño Lucero, ya totalmente recuperado de su atropello, sigue esperando que alguien se interese por él. Es un pequeño muy bueno, no causa ningún problema y se lleva bien con todos, personas y perros. Es de un tamaño más bien reducido, pesa unos doce kilitos, y es muy joven, tendrá alrededor de un año de vida. Quien lo tuviera antes, para después abandonarlo, le cortó su rabito, pero aún así es un perrín muy guapo y sobre todo, cariñoso y tranquilo. Es uno más que merece ya un hogar en donde le compensen de su triste pasado.
A Brando lo recogimos en la calle, en un pueblo de Sevilla, justo antes de que cayera una gran tormenta. Parecía estar acostumbrado a vivir en la calle, pero estaba lleno de pinchos y de enredos en su precioso pelo, que ha habido que cortar. Es un perrito joven, entre uno y dos años, y muy pacífico. Pesará unos diez kilos. Es un pequeño pelusón que merece vivir atendido en una casa, y no en la calle. A ver si entre todos encontramos un buen hogar para él.




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